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L A B O R I O S I D A D

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Trabajar es solo el primer paso,
hacerlo bien y con cuidado en los pequeños detalles es cuando se
convierte en un valor.
La
laboriosidad significa hacer con cuidado y esmero las tareas, labores y
deberes que son propios de nuestras circunstancias. El estudiante va a
la escuela, el ama de casa se preocupa por los miles de detalles que
implican que un hogar sea acogedor, los profesionistas dirigen su
actividad a los servicios que prestan. Pero laboriosidad no significa
únicamente "cumplir" nuestro trabajo. También implica el ayudar a
quienes nos rodean en el trabajo, la escuela, e incluso durante nuestro
tiempo de descanso; los padres velan por el bienestar de toda la familia
y el cuidado material de sus bienes; los hijos además del estudio
proporcionan ayuda en los quehaceres domésticos.
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LA GALLINITA ROJA
Una
gallinita roja encontró un grano de trigo.
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¿Quién plantará este trigo? -dijo.
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Yo no -dijo el perro.
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Yo no -dijo el gato
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Yo no -dijo el puerco.
-
Yo no -dijo el pavo.
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Entonces lo haré yo -cloqueó la gallinita.
Y
así plantó el grano de trigo. Muy pronto el trigo creció y hojas verdes
brotaron del suelo. El sol brilló, la lluvia cayó y el trigo siguió
creciendo hasta que estuvo alto, fuerte y maduro.
-¿Quién cosechará este trigo? -preguntó la gallinita.
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Yo no -dijo el perro.
-
Yo no -dijo el gato
-
Yo no -dijo el puerco.
-
Yo no -dijo el pavo.
-
Entonces lo haré yo -cloqueó la gallinita.
Y
así cosechó el trigo.
-¿Quién trillará este trigo? -preguntó la gallinita.
-
Yo no -dijo el perro.
-
Yo no -dijo el gato.
-
Yo no -dijo el puerco.
-
Yo no -dijo el pavo.
-
Entonces lo haré yo -cloqueó la gallinita.
Y
así trilló el trigo.
-
¿Quién llevará este trigo al molino para hacerlo moler? -preguntó la
gallinita.
-
Yo no -dijo el perro.
-
Yo no -dijo el gato.
-
Yo no -dijo el puerco.
-
Yo no -dijo el pavo.
-
Entonces lo haré yo -cloqueó la gallinita.
Y
así llevó el trigo al molino, y al poco tiempo regresó con la harina.
-¿Quién amasará esta harina? -preguntó la gallinita.
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Yo no -dijo el perro.
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Yo no -dijo el gato.
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Yo no -dijo el puerco.
-
Yo no -dijo el pavo.
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Entonces lo haré yo -cloqueó la gallinita.
Y
así amasó la harina y cocinó una hogaza.
-¿Quién comerá este pan? -preguntó la gallinita.
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Yo -dijo el perro.
-
Yo -dijo el gato.
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Yo -dijo el puerco.
-
Yo -dijo el pavo.
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No, lo haré yo -cloqueó la gallinita.
Y
se comió la hogaza.
Penryhn W. Coussens.
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